En el post anterior comenté lo ilógico que resulta promover un acto únicamente porque se lo considera una tradición, sin tomar en cuenta aspectos como el maltrato físico o psicológico, tanto a personas como a animales (hablando de tradiciones en general). Ahora quiero comentar el otro gran argumento de los aficionados a la tauromaquia: el arte. Es mucho más difícil refutar la afirmación que identifica a la tauromaquia, en especial a las corridas de toros, con el arte, puesto que arte es aún más difícil de definir que cultura; no es suficiente el repetir la ya gastada fresesita de “la tortura no es arte ni cultura”, pues se estaría cayendo en una falacia.
El diccionario de la RAE tiene 9 acepciones básicas para la palabra “arte”; una de ellas nos dice que arte se puede definir como maña o astucia, como por ejemplo cuando se habla del arte de nuestros políticos para robar, o, en un caso más agradable, cuando hablamos del arte de un jugador de fútbol, es decir, de su maña para conducir el balón y su astucia para engañar al rival. Desde este primer punto de vista, estaría bien empleada la palabra “arte” para definir a una corrida de toros, pues sería algo así como la maña de un torero para torturar a un animal, o la astucia del mismo para hacer creer a los observadores que es un hombre valiente enfrentándose, en las mismas condiciones, un toro bravo.
Pero no es ésta la definición a la cual aluden los taurinos al hablar de su “arte”, pues ellos están convencidos, o tratan de convencer al resto, de que lo suyo es un verdadero arte, que puede ser comparado con la poesía, la pintura o la danza. Al comienzo dije que no basta con decir que una corrida de toros no es arte por incluir tortura; eso es así porque ninguna definición de arte, ninguna concepción de arte, incluye la idea de moralidad o excluye la de dolor; a aquellas fotografías que suelen ser galardonadas alrededor del mundo, con escenas de miseria humana, efectos de la guerra u otros episodios similares, se las define como arte; lo mismo ocurre con un cuadro que represente dichos sucesos. La primera argumentación contra el supuesto arte taurino parte de esto: el arte puede representar hechos reales, y por lo tanto también puede representar el dolor y la tortura; sin embargo, ningún arte crea dolor o tortura, simplemente los representa valiéndose de cantidad de métodos diferentes, sin llegar ninguno de ellos a ser una reconstrucción real de tal dolor. Se me viene a la mente en este momento la leyenda quiteña que relata como Miguel de Santiago, famoso pintor de la época colonial, ató a una cruz a un discípulo y lo atravesó con una lanza, para así captar en el lienzo el momento de la agonía de éste, en representación de la de Cristo; sería éste, de ser verdadero, uno de los pocos casos de creación de dolor real en nombre del arte, y es igual de censurable como cualquier otro crimen.
Pero ésta sigue siendo una razón de orden moral, no necesariamente válida en todos los casos. La razón que me llevó a convencerme de que una corrida de toros no es arte es otra, y la propongo a continuación. Si definimos al arte de forma implícita, partiendo de lo que comúnmente se ha considerado arte, entonces se puede asegurar que el arte es creación: la música, la poesía, la danza, el teatro, la pintura, la escultura, y demás son creación de una persona, a la que denominamos artista. Dicho artista pretende, en la mayoría de casos, crear algo sublime a partir de emociones y/o percepciones, sean éstas buenas o malas. Para esto, el artista toma elementos del medio, naturales o artificiales, y los amolda de acuerdo a su parecer, para que al final exista algo diferente a aquello con lo que se comenzó, de tal manera que pueda ser una representación de aquello que el artista quiera que represente.
Una obra de arte es capaz de transmitir, no necesariamente lo que el artista quería que transmita, pero sí algo que aquel que está en presencia de la obra de arte entiende y extrae de ella. ¿Por qué cuando miramos una llanta, una piedra que pateamos sin querer, escuchamos el incesante pito de un auto, no analizamos, no sentimos, no abstraemos? No me refiero al hecho de reflexionar racionalmente acerca de ellos, algo que sí solemos hacer, sino al hecho de que los mencionados objetos o sonidos no logran crear en nosotros lo que el arte sí logra, no transmiten las mismas emociones. El porqué de esa pregunta me lo dio una querida compañera de universidad, según la cual, estos objetos son simples cosas, mientras que una pintura, una melodía, son algo más (me parece que ella mencionó a Heidegger, pero no conozco mayor cosa sobre su filosofía, así que mejor no me meto por ese lado).
Entonces, una obra de arte es algo más que una simple cosa; el arte tiene la capacidad de transmitir, de entregar algo, de ofrecer de sí mismo. Podríamos decir que el arte es un ser, un ser que se origina de una cosa: un lienzo se transforma en una pintura, un sonido se mezcla con otros y se transforma en melodía, una roca se transforma en escultura, etc. En este punto, se podría definir al arte como la creación de un ser a partir de una cosa, la elevación de categoría de un simple objeto. Arte sería un objeto que, en manos del artista, adquiera cierto carácter, de forma que se pueda expresar por sí mismo.
Lo que ocurre en una corrida de toros es todo lo contrario: no se crea de un objeto un ser, se crea, a partir de un ser, un objeto. Se podría pensar que la corrida de toros es arte porque transmite emociones, pues el ver a un toro sufriendo puede producir efectos emocionales. Sin embargo, un toro vivo ya puede hacer eso. En mi pequeña lista de tres objetos que no son arte me cuidé de mencionar cosas que no provengan de la naturaleza, ya que generalmente la naturaleza es capaz de crear los mismos efectos que el arte (una piedra sí proviene de la naturaleza, por eso mencione una que fuese pateada por accidente, no una a la cual se presta especial atención); de hecho, el arte primitivo nació de la abstracción o representación de la naturaleza. Un animal puede deslumbrar tanto como una poesía; matarlo, convertirlo en un objeto sin vida, hacer que deje de expresar lo que antes expresaba, es un acto contrario al arte, por más que en el proceso se provoque éxtasis. Además, la gente que acude a una corrida de toros está más entretenida en la música de la banda, en gritar el ole, en beber vino, en mirar a las mujeres y hombres que se dan cita, en criticar al mejor o peor vestido, en chismear, o simplemente en hacerse notar, que el sufrimiento del toro, aquella parte de la corrida que eventualmente podría ser calificada como arte, pasa totalmente desapercibida. En cuanto a los pases del torero, se me antojan una especie de baile ritual, mas no un arte.
Una persona a la que hablé de esto me comentó que en la actualidad se puede llamar arte a todo, y como ejemplo puso a Duchamp, quien tomó un urinario, lo firmo, y lo envió para que fuese exhibido en una galería. Si la misma gente que entonces lo consideró arte vería al mismo urinario en un baño (y de seguro han visto muchos), ¿lo considerarían arte? ¡Pues claro que no! Lo que Duchamp hizo fue precisamente lo que se ha dicho: tomar un objeto común y, simplemente firmándolo y colocándolo en una exhibición, crear un ser; apuesto que nadie que hubiese visto el urinario habría podido quedarse impasible, sino que habría interpretado a su forma aquella extraña obra, habrían querido comprender lo que el artista había querido decir, es decir que ahora el urinario, que en un baño se limitaba a cumplir una función, tenía capacidad de expresión propia.
Para mí, más preciso que decir que en la actualidad todo es arte, es decir que en la actualidad la gente quiere verlo todo como arte. Ya lo dijo Formaggio: “arte es todo aquello que los hombres llaman arte”. Si no aceptamos todo lo escrito en el resto de esta entrada y simplemente damos por válido este último postulado, llegamos al mismo punto, pues entonces las corridas de toros tampoco tendrían algo de especial, serían tan artísticas como mis zapatos, si yo los quiero ver como arte.
PD: Lo siento si me explayé demasiado en la entrada, pero es que era necesario explicar mi opinión de forma clara, y aun así puede resultar un poco confusa. No quise darle un tono de filosofía, pero fue inevitable; sin embargo, quiero dejar en claro que no me creo un filósofo, ni estudio filosofía ni nada parecido. Aprecio todas las críticas o comentarios sobre las fallas que encuentren en el artículo.
Bueno, interesante la manera de dar vueltas, jaja, pero si entiendo tu punto, ahora pues arte se tendria q tomar en consideracion, al igual q la etica y moral, al medio en el q teencuentras y con los ojos con los q los ves.
ResponderEliminarMe explico, para mi no es arte un vestido hecho de carne, pero insisto esta en los ojos del q lo ve. Lei en una publicacion acerca de tauromaquia q Hemingway relata en su obra " Death in the Afternoon", "Muerte a Medio dia" y escribe, perdon q lo ponga en ingles pero no quiero traducir, " Bullfighting is the only art in wich the artist is in danger of death and in wich the degree of brilliance in the performance is left to the fighter's honour". De esta manera no es q este defendiendo a esta masacre puesto q estoy en desaacuerdo, sin embargo si alguien como Hemingway, al cual respeto como artista, lo puede ver asi es xq arte esta en quien quiere verlo.
Solo pongo un punto de vista y lamento ser el abogado del diablo en esto, pero creo qeso hace q la discusion sea mas intelectual, y de esta manera saber q responder a los q defienden este hecho.
Mokojojo
Mmm del mismo libro y q me parece interesante ponerlo y dice "anything capable of arousing passion in it's favor will surely raise as much passion against it" . Lo cual me lleva a pensar q en generaciones proximas seremos juzgados por nuestros hijos acerca del arte de matar en las guerras q tenemos y ahora hasta entrenamos niños en los video juegos, "medal of honor, black ops" Perdon me sali de contexto creo.
ResponderEliminarMokojojo
De hecho Marco, muchísimos artistas a lo largo de la historia han apoyado a la tauromaquia. Ahora, sólo como dato, muchísimos artistas también han sido esclavistas, han estado en contra de los derechos de la mujer, etc., así como muchos filósofos respetados hasta hoy en día, creían que los indios eran inferiores, e incluso alguno llegó a afirmar que eras inferior por haber nacido en América. El mismo Heidegger que nombré estuvo enrolado en el partido nazi. Saca tus propias conclusiones de esto.
ResponderEliminarLo que hice no fue una manera de dar vueltas, es una argumentación sobre la negación del arte dentro de una corrida de toros. Lo hice de esa manera porque así fue como yo llegué a esa conclusión, ya que pensando en estos comentarios yo mismo llegué a creer por un momento que una corrida es arte. Si lees bien te darás cuenta que explico porqué, a mi parecer, una corrida no es comparable a artes como poesía, danza, pintura, escultura, etc., pues no comparten características, y si, como digo, el arte lo tomamos como algo subjetivo que está en los ojos de cada persona, entonces decir que una corrida es deseable porque es arte es un argumento muy pobre, porque todo podría ser arte, y las corridas serían uno más de ese todo.
Exacto tu ultima parte es a lo q yo me referia, los q defienden la tauromaquia deberian primero entender el hecho de lo subjetivo y efimero q es el concepto de nombrar algo como arte, insisto y recalco no apoyo las corridas de toros, puesto q el hecho de matar a un ser vivo por diversion, q a la final es lo q busca el arte, no va con mi moral y etica, q again es subjetivo, y peor aun si el combate es injusto y arreglado. En el box, por cierto tampoco me gusta ese "deporte", es penado el debilitar a uno de los peleadores, xq en la tauromaquia se debilita al toro?
ResponderEliminarEn cuanto a lo de dar vueltas es un decir, puesto q si entendi el camino del razonamiento al q llegaste, y a si digas no ser filosofo, esa es la manera de filosofar y buscar respuestas mas logicas de lo q la gente a veces te da, es normal en una persona de intelecto avanzado como el tuyo hacerlo.
Mokojojo
Ps. Me gusta este blog, me hace pensar